“CUANDO SE PIERDE LA PASIÓN, EL TRABAJO SE CONVIERTE EN UNA BUROCRACIA ATROZ”

La Defensora General de la Nación, Dra. Stella Maris Martínez, visitó San Luis para tomarle juramento de ley a la flamante Defensora Pública Oficial ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de San Luis, Dra. Claudia Ibáñez, y habló sobre los desafíos que tiene la justicia por delante.

Stella Maris Martínez es abogada, Doctora en Derecho, licenciada en Criminalística y docente. La mujer de 67 años es la titular desde hace más de una década de la Defensoría General de la Nación, y tiene a su cargo a todos los defensores oficiales, quienes a su vez se ocupan de los acusados que no pueden o no quieren contratar un abogado particular. De extensa trayectoria en el ámbito judicial desde 1975, resume su función en una palabra: pasión. “Cuando se pierde eso, el trabajo se convierte en una burocracia atroz”, asegura.

Martínez llegó a San Luis este miércoles para tomarle juramento de ley a la flamante Defensora Pública Oficial, Dra. Claudia Ibañez; acto que se realizó ante un Salón Blanco del Palacio de Justicia colmado. “Esta provincia siempre nos recibió con los brazos abiertos”, dijo la funcionaria que dirige el Ministerio Público de la Defensa.

Pero antes de llevar adelante el acto protocolar, la Dra. Martínez tomó la palabra y contó lo dificultoso que es tratar de “armonizar” las necesidades de las Defensas de todo el país; mostró su preocupación por el retroceso en el acceso de las mujeres a la justicia e insistió en trabajar con pasión.

UNIFICAR CRITERIOS

“Tener una justicia federal y que el Ministerio Público de la Defensa sea federal es muy complicado porque la gente que trabaja en la ciudad de Buenos Aires nos ve todos los días, puede hablar con nosotros por teléfono etc. En cambio, hay otros defensores, como por ejemplo el defensor de Río Grande o Esquel, que están absolutamente aislados y no tienen ningún colega cerca. Este no es el caso de la Dra. Ibáñez, pero tratar de armonizar las necesidades de las Defensas de todo el país es difícil”, aseveró la Defensora General.

Y agregó: “Para nosotros es un objetivo prioritario que el estándar con el que se maneje las defensas de todo el país, de cada una de las provincias, sea el mismo. Esperemos que con los grandes avances podamos llegar a papel cero y a un nivel de comunicación óptimo entre todas las defensorías federales del país. En este momento, estamos trabajando en la generación de criterios de defensa que sean comunes. Obviamente, cada defensor es absolutamente independiente”.

“ESTAMOS VIENDO UN RETROCESO EN EL ACCESO A LAS MUJERES A LA JUSTICIA”

La Dra. Martínez celebró la designación de la Dra. Ibañez como Defensora Pública Oficial ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de San Luis. Recordó que era el segundo juramento de ley que tomaba a una mujer en pocas horas de diferencia. El primero fue el de la Dra. Silvina Costa, en Venado Tuerto; pero aseguró que no es la tendencia.

“Tanto la defensora de Venado Tuerto y la dra. Ibáñez son del género femenino, pero lamentablemente estamos viendo un retroceso en el acceso a las mujeres a la justicia. Se están relevando desde mi defensoría muchas ternas que están integradas solo por varones. A nivel federal, sobre todo a nivel jueces, estamos viendo un retroceso notable. La mujer aporta una mirada útil en punto a fijar pautas de comprensión y contención. Es un trabajo difícil, arduo”.

“SENTIR EL MISMO FUEGO”

Para finalizar, la Dra. Martínez dejó un consejo a los presentes, la mayoría trabajadores del ámbito judicial: “Es muy importante que no olvidemos la pasión”, solicitó y agregó: “Este es un trabajo que se hace solo con pasión. Un trabajo que tiene sentido si todas las mañanas uno se levanta, ve un expediente nuevo y siente el mismo fuego que sentía cuando estudiaba abogacía. Esa pasión de ver qué puedo hacer, que puedo encontrar, y cuando se pierde eso el trabajo se convierte en una burocracia atroz”.

 

Redacción: Esteban Jofré