LA JUSTICIA COMO SERVICIO: LA ESCUELA JUDICIAL INAUGURÓ SUS INSTALACIONES

Funcionará en la planta baja del Palacio Judicial y llevará el nombre de Juan Crisóstomo Lafinur. Este viernes, con el estreno de las nuevas aulas, se lanzó el posgrado sobre “Cibercrimen y Evidencia Digital”. La directora de la Escuela y ministra del Superior Tribunal de Justicia, Martha Corvalán, aseveró que “permitirá continuar con la capacitación y formación no sólo de jueces, funcionarios o agentes judiciales, sino también de profesionales de diversas disciplinas”.

En un remozado espacio ubicado en la planta baja del Palacio Judicial, la Escuela de Especialización para la Magistratura y Función Judicial inauguró formalmente sus instalaciones. El acto de presentación se realizó este viernes a las 15 horas e incluyó un homenaje: la escuela llevará el nombre de Juan Crisóstomo Lafinur, docente y filósofo nacido en La Carolina.

Por este motivo, y a modo de bienvenida, se proyectó un vídeo de seis minutos sobre la vida y obra del destacado pensador sanluiseño, cuyo guión y dirección estuvo a cargo de la Dirección de Prensa y Comunicación Institucional del Poder Judicial.

La proyección “Lafinur, el fuego de la libertad”, destaca su ardua defensa a la libertad de pensamiento, la excelencia académica y la formación profesional, guías que cimientan las bases de la Escuela Judicial y que explican porqué la repartición educativa lleva el nombre de este personaje histórico.

La ministra del Superior Tribunal de Justicia y Directora Académica de la Escuela, Martha Raquel Corvalán, fue quién ofició de anfitriona y tomó la palabra para expresar los objetivos por los que se puso en marcha la Escuela Judicial, allá por 2014.

“Educar para la libertad fue una de las premisas del personaje ilustre, cuyo nombre lleva esta Escuela Judicial que hoy abre las puertas de sus nuevas instalaciones. Un espacio físico que nos permitirá continuar con la capacitación y formación no sólo de jueces, funcionarios o agentes judiciales, sino también de profesionales de diversas disciplinas que requieran actualizar conocimientos y, sobre todo, compartirlo en un ámbito académico, como el que hoy ponemos a su disposición”, sostuvo la ministra.

Y agregó: “Si bien, la escuela judicial fue creada en primera instancia para coadyuvar en la formación de aspirantes a cubrir cargos de jueces y funcionarios del Ministerio Publico, a lo largo del tiempo, este propósito se fue ampliando por la propia participación de profesionales interesados que avizoraron temáticas que iban más allá del ejercicio del Derecho, relacionadas a las ciencias sociales y nuevas tecnologías, las que nos interpelaban también desde la propia academia y cuyo tratamiento lo consideramos más que necesario para entender la sociedad en que vivimos”.

Para cerrar, la directora académica ratificó cuál es la misión principal con la creación de este tipo de instituciones dentro del Poder Judicial de San Luis: “Hoy comenzamos a transitar una nueva etapa, esta vez, en nuestra casa, donde siempre los esperaremos ávidos de ayudarles en la concreción de sus proyecciones académicas que contribuyan con más herramientas, desde el conocimiento y el estudio, para mejorar el servicio de justicia, que es la misión primera de la institución a la que pertenecemos”.

Corvalán luego, junto con la secretaria de la Escuela Judicial, Gabriela Oviedo, y el equipo de trabajo del organismo -integrado por Fernanda Zanardo Vega, Daisi Fuentes, Marcos Confesor, Pablo Palmero, Martín Martínez y Miguel Morán-, procedieron a descubrir una placa institucional y hacer tradicional desatado de las cintas para dejar oficialmente inauguradas las instalaciones,

Con la bendición religiosa a cargo de Gustavo Méndez y el recorrido por el lugar, culminó el acto de presentación.

Una inauguración, dos capacitaciones

El acto de este viernes a la siesta no culminó con el estreno de las aulas y oficinas de la Escuela Judicial. También sirvió para dar la bienvenida a los alumnos y alumnas que se capacitarán con el curso de posgrado sobre “Cibercrimen y Evidencia Digital”, que empezó hoy y se extenderá hasta mayo de 2020.

La formación es organizada por la Escuela de Especialización para la Magistratura y la Función Judicial y la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y se llevará adelante viernes y sábado, cada 15 días.

El director de dicho programa de actualización será el abogado Marcos Salt, Doctor en Derecho y Ciencias Sociales, coordinador del Programa Nacional Contra la Criminalidad Informática del Ministerio de Justicia de la Nación y consultor del Consejo de Europa en proyectos vinculados a la problemática de los delitos informáticos y obtención de evidencia digital en procesos penales.

Además, estará coordinado por el abogado Víctor Hugo Portillo, integrante del cuerpo docente en Elementos del Derecho Penal y Procesal Penal e investigador especializado en Delitos Informáticos; y contará con plantel docente de excelencia experto, entre otras materias, en inteligencia en redes abiertas y protección de datos personales.

La segunda capacitación que se dicta hoy desde la Escuela Judicial es la referida al “Programa de Capacitación Judicial en Políticas sobre Drogas y Problemáticas del Consumo”, que ya va por su segunda clase.

Sobre la Escuela Judicial

Con la misión de capacitar para la independencia judicial, el afianzamiento de la Justicia y la tutela judicial efectiva, mantener la permanente actualización, como resultado de la evolución social y científica, con miras a un servicio de calidad, en 2014 se crea la Escuela de Especialización para la Magistratura y la Función Judicial.

A lo largo del paso de este tiempo, la Escuela Judicial se ha constituido en una Institución Académica de alta especialización y calidad en la formación y capacitación no sólo de Magistrados, Funcionarios, Auxiliares de Justicia y aspirantes de la Magistratura y función judicial, sino también profesionales de diferentes disciplinas, con el propósito principal de contribuir desde una intervención académica a una mejora del Sistema de Justicia de San Luis a través del compromiso en el servicio público de justicia, calidad, transparencia e innovación.