LO CONDENARON A 8 AÑOS DE PRISIÓN POR ABUSAR SEXUALMENTE DE SU HIJA

La Cámara Penal Nº 1 de la ciudad de San Luis condenó a 8 años de prisión a un hombre por encontrarlo culpable del delito de abuso sexual gravemente ultrajante calificado por el vínculo en perjuicio de su hija (artículo Nº 119, 1º y 2º párrafo, con el agravante previsto del inciso B del 4º párrafo y artículo Nº 45, todos del Código Penal Argentino).

El veredicto se conoció este miércoles y fue votado por unanimidad por el tribunal integrado por la Dra. Silvia Inés Aizpeolea, el Dr. José Luis Flores y la Dra. Adriana Lucero Alfonso, como camarista subrogante.

La denuncia contra el hombre de 52 años la realizó su expareja. De acuerdo a la acusación fiscal elevada por la Dra. Sonia Vargas, Fiscala de Instrucción de ese entonces, los ataques sexuales comenzaron en febrero del 2014 y se repitieron al menos en tres oportunidades. En ese entonces la víctima, que posee un retraso madurativo leve, tenía 16 años.

A la hora de mensurar la pena, los camaristas entendieron como atenuantes la falta de antecedentes condenatorios y como agravantes, “el aprovechamiento de las condiciones especiales de la víctima que facilitó el acometimiento de los hechos delictuosos”.

El imputado, que llegó al debate oral en libertad, fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial.

En su alegato, la fiscala de Cámara, Dra. Virginia Palacios, dijo que a lo largo de la investigación del hecho se construyó una plataforma sólida para acreditar la materialidad del hecho y la autoría por parte del imputado, y solicitó 12 años de prisión por el grave daño ocasionado a la víctima y a su entorno familiar.

Por su parte, el Dr. Hugo Scarso, representante de la mamá de la víctima, adhirió a lo solicitado por la representante del Ministerio Público Fiscal y además le pidió al tribunal que valorara la extensión del daño que sufrió la niña y su familia.

Para la defensa del imputado, representada por los Dres. Delfín y Ramón Sánchez, a lo largo del debate hubo muchas dudas y ninguna certeza, y la niña fabuló. En sus alegatos, los abogados pidieron discrecionalidad al tribunal a la hora de evaluar la pena ya que no se podía condenar a alguien solo por indicios.