
El matrimonio, radicado en San Luis, transita la etapa de guarda preadoptiva tras responder a un llamado judicial. Su testimonio busca incentivar a la comunidad a perder el miedo y considerar la adopción de niños mayores.
La adopción de adolescentes es una realidad posible y transformadora, tal como lo demuestra la experiencia de José Hernández y Gabriela Castro. Este matrimonio, oriundo de Mendoza pero residente en la provincia de San Luis desde hace casi tres décadas, decidió construir su familia a través de una Convocatoria Pública del Registro Único de Adoptantes (RUA), que se lleva a cabo cuando no se encuentran postulantes inscriptos en el registro para un caso específico.

Actualmente, la pareja se encuentra transitando la etapa de guarda preadoptiva junto a su hijo de ahora 15 años, cuya convocatoria pública se realizó en 2025. Según relataron, su motivación principal fue el deseo de ahijar y comprender de que había un adolescente esperando una oportunidad familiar. Lejos de las inquietudes iniciales que suelen surgir en torno a la adopción de chicos más grandes, el proceso les permitió descubrir que la vinculación se construye día a día, con paciencia y acompañamiento.
Desde el RUA y la Defensoría General de la Provincia, se destaca este caso como un ejemplo de cómo las convocatorias abiertas a la comunidad constituyen una herramienta efectiva para garantizar el derecho a vivir en familia. Durante todo el trayecto, José y Gabriela contaron con el asesoramiento de los equipos técnicos, quienes facilitaron el encuentro y la adaptación, despejando dudas y brindando herramientas para esta nueva etapa.

El mensaje que la familia busca transmitir a la sociedad es de aliento. Su experiencia pone de manifiesto que, más allá de los temores lógicos ante lo desconocido, animarse a adoptar adolescentes es un camino enriquecedor. Invitan a quienes tengan el deseo de ser padres a acercarse, informarse y considerar que la paternidad no se define por la edad del hijo, sino por la voluntad de construir un vínculo de afecto y contención.