
La Fiscalía de Instrucción Penal N° 4 de la Primera Circunscripción Judicial, representada por la Fiscal Adjunta Antonella Romagnoli, imputó a un adolescente de 17 años por el presunto delito de “robo calificado por escalamiento en grado de tentativa”. La audiencia se realizó este lunes en el Juzgado Penal Juvenil y Contravencional de San Luis, a cargo de la Jueza Daniela Benenatti.
Durante la audiencia, la fiscal formuló cargos por un hecho ocurrido el 20 de febrero, alrededor de las 4 de la madrugada. Según la investigación, el joven habría ingresado a una vivienda de la ciudad de San Luis tras saltar un muro perimetral y forzar una abertura. En esas circunstancias habría intentado sustraer una sierra circular, elemento que minutos después fue recuperado por personal policial y reconocido por la propietaria del domicilio.
En la audiencia intervino el Defensor Adjunto en lo Penal, Diego González Zunino, quien asistió técnicamente al adolescente. También participó el Defensor de Niñez y Adolescencia N° 2 Nahuel Lede Zajic, quien solicitó la implementación de medidas de seguimiento por parte del Área Penal Juvenil de la Dirección de Niñez, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social del Gobierno de San Luis. Además, pidió que se controle el inicio del ciclo escolar del joven y la continuidad de su tratamiento en el Centro de Prevención y Asistencia de las Adicciones (CPAA), donde tendría un turno asignado.
Luego de escuchar a las partes, la jueza hizo lugar a las medidas solicitadas tanto por la Fiscalía como por la Defensoría de Niñez. En ese marco, dispuso librar oficio al organismo provincial para que realice el seguimiento del adolescente y remita informes semanales al juzgado. Asimismo, se enviarán comunicaciones a la institución educativa correspondiente para verificar el inicio del ciclo lectivo y al Centro de Prevención y Asistencia de las Adicciones (CPA) para conocer si el joven asiste al tratamiento.
Cabe señalar que fue el propio Juzgado Penal Juvenil el que gestionó ante la institución educativa correspondiente para que tanto el adolescente como uno de sus hermanos puedan retomar la escolaridad, como parte de un proceso de acompañamiento integral.
Desde el fuero penal juvenil se promueve un enfoque orientado a la protección de derechos, la responsabilidad progresiva y la inclusión social de los adolescentes en conflicto con la ley penal. En ese sentido, las medidas adoptadas buscan prevenir la reiteración de conductas delictivas, favorecer la continuidad educativa, fortalecer los vínculos familiares y garantizar el acceso a espacios de acompañamiento y cuidado.