Leonel Ángel Rossi, continuará bajo prisión domiciliaria hasta la realización del juicio en su contra y fijado para el 19 y 20 de octubre de 2026. Así lo ordenó este viernes el juez Ariel Parrillis, quien hizo lugar al pedido de la fiscal de Género N° 1, Delia Bringas, y prorrogó la medida cautelar por cinco meses.
La Fiscalía fundamentó su solicitud de extensión de la domiciliaria en la existencia de riesgo para la víctima y peligro de que el imputado intente no someterse al proceso, es decir, que pueda fugarse.
No obstante, Bringas destacó que el imputado ha cumplido correctamente con la prisión domiciliaria y no registró incumplimientos desde que se le otorgó la medida. Por ese motivo, la fiscalía solicitó prorrogar la domiciliaria hasta la fecha del debate oral con el objetivo de garantizar su presencia en el juicio y preservar la integridad física y psíquica de la víctima.
El hombre de 30 años está acusado como autor de los delitos de “lesiones graves doblemente agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, amenazas agravadas por el uso de arma, violación de domicilio, daños e incumplimiento de una orden judicial” y enfrenta un pedido de pena de tres años de prisión.
La causa se originó por un hecho ocurrido el 5 de mayo de 2025 en una vivienda del barrio Pucará, donde, según la acusación, Rossi agredió físicamente a su entonces pareja tras una discusión e impidió que abandonara el domicilio. La víctima sufrió lesiones graves en el rostro, constatadas por el Cuerpo Médico Forense, y la intervención policial se produjo luego de que vecinos alertaran sobre la situación. A raíz de ese episodio se formularon cargos y se dispuso la prisión domiciliaria del imputado por 90 días, bajo monitoreo electrónico.
Mientras cumplía esa medida, Rossi quedó nuevamente involucrado en un segundo hecho ocurrido el 22 de junio de 2025. De acuerdo con la investigación, habría amenazado telefónicamente a su expareja y luego violado la prisión domiciliaria para ingresar por la fuerza a la vivienda de la denunciante, portando un cuchillo con el que la amenazó de muerte y provocando además daños materiales en el interior del inmueble.
El episodio fue detectado por personal policial y por el sistema de monitoreo dual, lo que permitió su detención. Posteriormente se le dictó prisión preventiva y, meses después, se le otorgó nuevamente el beneficio de la prisión domiciliaria, debido a que Rossi realiza tareas de mecánica en su propio domicilio y necesitaba generar ingresos para sostener a sus tres hijos menores de edad, dos de los cuales residen en Mendoza.
En la audiencia de este viernes, Rossi reiteró que necesita volver a trabajar como lo hacía antes, ya que tiene hijos que mantener. El imputado estuvo representado por la Defensora de Juicio adjunta, Agustina Tobares, quién se opuso a la prórroga de la domiciliaria y solicitó la libertad de su defendido.
A la hora de resolver, el juez señaló que las partes podrán presentar una propuesta en el marco del artículo 208 para evaluar una eventual autorización laboral.
En ese sentido, indicó que deberá presentarse un plan concreto con una persona responsable que supervise el cumplimiento de las tareas laborales, además de informes socioambientales, horarios y condiciones de trabajo. De aprobarse, la medida podría contemplar salidas laborales controladas, con obligación de regresar posteriormente al domicilio donde cumple la prisión domiciliaria.