El juez de Garantía N° 3 de la ciudad de San Luis, Marcos Flores Leyes, rechazó el pedido de cese de la prisión domiciliaria que cumple Matías Escudero y consideró que la medida continúa siendo razonable, proporcional y ajustada a derecho. Durante una audiencia celebrada este viernes al mediodía, los abogados defensores Carlos Varela y Hugo Scarzo solicitaron que se dejara sin efecto el arresto domiciliario y como alternativa, propusieron la aplicación de medidas menos restrictivas, entre ellas la firma periódica del libro de control y la continuidad de la prohibición de acercamiento a la víctima.
El magistrado recordó que la prisión domiciliaria fue otorgada previamente como una morigeración de una prisión preventiva efectiva y señaló que, pese a los cuestionamientos formulados por la defensa sobre las lesiones del damnificado y otros aspectos probatorios, esas cuestiones deberán analizarse en otras etapas del proceso.
A Escudero se le imputan lesiones graves agravadas, abuso de autoridad y apremios ilegales. Se lo investiga por una presunta golpiza a Brian Arévalo el pasado 9 de abril, que le provocó fracturas en el rostro y el tabique nasal.
Flores Leyes sostuvo que aún subsisten riesgos procesales vinculados a la investigación, especialmente por la condición de Escudero como integrante de una fuerza de seguridad y porque la investigación penal preparatoria todavía no ha concluido. En ese sentido, destacó que restan medidas de prueba por producir y que la Fiscalía evalúa la posible incorporación de otros imputados a la causa.
Por estos motivos, entendió que no existen elementos suficientes para modificar la medida de coerción vigente y resolvió mantener la prisión domiciliaria, dejando a salvo las reservas efectuadas por la defensa para recurrir la decisión.
El pedido de la defensa
Durante su exposición, Varela y Scarzo sostuvieron que los riesgos procesales invocados originalmente por la Fiscalía ya no existen y cuestionó la falta de actividad investigativa mientras su defendido permaneció bajo arresto domiciliario. Según afirmó, las principales medidas probatorias incorporadas a la causa fueron impulsadas por la defensa.
Varela también puso en duda la solidez de algunos elementos de prueba utilizados para fundamentar la medida de coerción. En ese sentido, señaló que una mujer presentada como médica no poseería matrícula profesional y sostuvo que determinados testimonios fueron interpretados de manera errónea para sostener la hipótesis de una agresión cometida por varios policías.
Además, cuestionó la gravedad de las lesiones atribuidas al denunciante. Indicó que, de acuerdo con documentación obtenida por la defensa, no existirían registros de estudios que acrediten una fractura de tabique nasal y remarcó que la historia clínica no reflejaría lesiones de la entidad señalada por la acusación.
Finalmente, argumentó que mantener la prisión domiciliaria resultaría desproporcionado, ya que no se identificó ninguna medida probatoria pendiente que pudiera ser entorpecida por Escudero. También destacó las consecuencias económicas y personales que la medida cautelar estaría generando en su defendido y su grupo familiar.
La Fiscalía y la querella rechazaron el cese de la domiciliaria
La Fiscal de Instrucción N° 5, Débora Roy Gitto, solicitó que se mantenga la prisión domiciliaria de Matías Escudero al considerar que los riesgos procesales que motivaron la medida continúan vigentes y que la investigación aún no ha concluido. También señaló que varias de las críticas formuladas por la defensa ya habían sido planteadas en un pedido de recusación que fue rechazado.
Respecto de las lesiones sufridas por el denunciante, dijo que basó la imputación en informes forenses, la historia clínica y declaraciones de médicos que confirmaron la existencia de fracturas faciales y nasales. Además, defendió la teoría del caso de que la víctima habría recibido golpes de más de un efectivo policial, y citó testimonios incorporados a la causa que respaldan esa versión.
Roy Gitto informó que aún restan medidas probatorias por producir, entre ellas la ampliación de la historia clínica del damnificado y una reconstrucción del hecho, y remarcó que la permanencia de Escudero bajo arresto domiciliario resulta necesaria para resguardar la investigación y la integridad de la víctima y su entorno familiar. Finalmente, sostuvo que la medida cautelar no constituye un adelanto de pena, sino una herramienta para garantizar el correcto desarrollo del proceso penal. Como abogado de la querella actuó Nedo Gómez, quién adhirió a lo expresado por la Fiscalía y también rechazó el pedido del cese de la domiciliaria.
Restricciones: Escudero deberá cumplir la domiciliaria por el plazo de 90 días en la ciudad de San Luis. Además, se le impuso una prohibición total de contacto y acercamiento con la víctima y los testigos de la causa por un periodo de 120 días.