Magistrados y funcionarios de Defensoría General de la Nación, integrantes del Ministerio Público de la provincia de San Luis, abogados del fuero penal y peritos de los cuerpos técnicos de la justicia federal y provincial participaron del Taller de Examen Directo y Contraexamen, desarrollado en dos encuentros presenciales que realizados el viernes 5 y sábado 6 de junio, en el Salón Blanco del Palacio de Justicia.
Esta capacitación estuvo a cargo del Dr. Joaquín Freije, Defensor Público Coadyuvante y Prosecretario de la Unidad de Letrados de Salud Mental (Penal) de la Defensoría General de la Nación, Coordinador Académico y capacitador en litigación penal en distintos espacios universitarios y de formación profesional.
La actividad se centró en la práctica y el entrenamiento de habilidades de litigación oral para el desempeño en el sistema procesal penal acusatorio y adversarial. En este marco, el capacitador destacó la importancia de la planificación basada en el análisis de los hechos, ya que “una de las principales cuestiones que se están empezando a analizar últimamente, es que tanto en los exámenes directos como en los contraexámenes, no hay una adecuada planificación por lo cual se va a examinar al testigo, sino que se realizan determinadas preguntas en forma automática sin tener un conocimiento bien acabado sobre cuál es el valor de esos hechos para la acreditación del caso propio o cómo es que esa información va a operar eventualmente en la desacreditación del caso de la contraria”.
Asimismo, el funcionario señaló que durante la capacitación se trabajó sobre las claves para desarrollar un contraexamen eficaz a partir de dos conjuntos de competencias. “La primera, conocer el caso adecuadamente y poder tener un control sobre los hechos, y la información que se pretende obtener. Por otro lado, por tener un conocimiento acabado y una gimnasia muy fuerte sobre la forma de interrogación, tanto en examen directo y contraexamen, que son dos diferentes tipos de preguntas para poder generar un adecuado control de los testigos, poder limitar la información que se introduce y de esa manera, poder congregar estas dos competencias en conocer, saber qué preguntar y ejecutar, saber cómo preguntar”.
Por último, el Dr. Freije indicó que el propósito de esta capacitación fue que los participantes “se lleven algunas herramientas sobre cómo producir sus propias prácticas en conjunto, que no dependa de factores externos sino que se utilice como una suerte de laboratorio donde previo al juicio pueden poner en marcha determinados escenarios que los ayude a prever diferentes situaciones que se pueden plantear en el juicio y a su vez, a ejercer determinadas prácticas para que después en el ejercicio final, que va a ser el juicio, no surjan determinados errores que se pueden haber depurado previamente”.