La jueza de Garantía Nº 4, Luciana Banó, ordenó 60 días de prisión preventiva para José Horacio Giménez, un hombre conocido en San Luis por causas vinculadas a delitos contra la propiedad y señalado nuevamente por una maniobra de “cuento del tío” que tuvo como víctima a una adulta mayor.
La medida fue dispuesta este viernes durante una audiencia de formulación de cargos realizada a pedido del fiscal Ricardo Barbeito, titular de la Fiscalía de Instrucción en lo Penal Nº 2. La defensa estuvo a cargo del abogado Guillermo Levingston.
Durante la audiencia, la Fiscalía atribuyó a Giménez dos hechos ocurridos esta semana en la ciudad de San Luis: un hurto cometido mediante engaño contra una jubilada y un episodio de resistencia a la autoridad al momento de su detención.
Según la investigación, el primer hecho ocurrió el pasado 8 de junio, alrededor de las 11:45, en una vivienda ubicada sobre calle Aristóbulo del Valle al 1500.
La propietaria del lugar, una mujer de avanzada edad, confió en él porque se presentó como una persona enviada por una amiga de su confianza. En ese momento le comentó que debía dirigirse al banco para realizar un trámite, por lo que el hombre se ofreció a acompañarla y luego a llevarla de regreso a su domicilio a bordo de un Fiat Uno blanco.
Según la acusación, una vez en la vivienda el imputado le pidió que dejara su saco en el interior de la casa y la condujo hacia una galería, donde supuestamente iba a reparar una cañería. Mientras la jubilada permanecía ocupada en ese sector, habría aprovechado para ingresar nuevamente a la vivienda y apoderarse de los 600.000 pesos que la mujer acababa de retirar del banco.
Minutos después, le manifestó que debía buscar herramientas para continuar con el trabajo y se retiró del lugar. Cuando la víctima volvió al interior de la casa, descubrió que el dinero había desaparecido.
Para sustentar la imputación, el Ministerio Público Fiscal presentó la denuncia de la damnificada, declaraciones testimoniales, registros de cámaras de seguridad y material fílmico aportado tanto por la propia víctima como por vecinos de la zona, donde habría quedado registrada la presencia de Giménez.
El segundo hecho ocurrió el 11 de junio. Según expuso Barbeito, personal policial recibió información de que un Fiat Uno blanco que circulaba por la zona de Héroes de Malvinas y Riobamba tenía un pedido de secuestro vigente emitido en una causa anterior.
Cuando los efectivos interceptaron el vehículo y solicitaron la documentación correspondiente, Giménez habría reaccionado de manera agresiva, insultando al personal e intentando volver a subir al automóvil para retirarse del lugar. La Fiscalía sostuvo que debió ser reducido para concretar su detención.
Por estos hechos, el Ministerio Público le atribuyó provisoriamente los delitos de hurto y resistencia a la autoridad.
Durante la audiencia, Giménez negó las acusaciones. Aseguró que nunca intentó escapar ni insultó a los policías y afirmó que colaboró con el procedimiento desde el primer momento. También sostuvo que, tras recuperar la libertad luego de una condena anterior, intentaba rehacer su vida y manifestó su deseo de esperar el proceso fuera de prisión.
Por su parte, el abogado defensor Guillermo Levingston cuestionó la solidez de la prueba reunida por la Fiscalía. Señaló que no se recuperó el dinero denunciado como sustraído, que no existe un reconocimiento directo de su defendido como autor del hecho y que tampoco se acreditó una conducta violenta durante el procedimiento policial. En consecuencia, solicitó el rechazo de la formulación de cargos o, alternativamente, la aplicación de medidas menos gravosas.
Al resolver, la jueza Luciana Banó consideró que existían elementos suficientes para formalizar la investigación penal preparatoria y avanzar con el proceso.
La magistrada tuvo especialmente en cuenta la situación de vulnerabilidad de la víctima, una persona mayor de edad, así como los antecedentes condenatorios del imputado por delitos contra la propiedad. También valoró la existencia de riesgos procesales, principalmente el peligro de fuga.
Si bien la Fiscalía había solicitado una prisión preventiva por 90 días, Banó consideró razonable fijar un plazo menor y ordenó el alojamiento inmediato de Giménez en el Servicio Penitenciario Provincial por el término de 60 días mientras continúa la investigación.
De esta manera, el hombre quedó formalmente imputado como presunto autor de los delitos de hurto y resistencia a la autoridad, en una causa que vuelve a poner en escena una modalidad delictiva conocida popularmente como “el cuento del tío”, utilizada para ganarse la confianza de adultos mayores y apoderarse de su dinero mediante engaños.
Las maniobras conocidas como “cuento del tío” suelen basarse en generar confianza, urgencia o confusión en la víctima. Por eso, la principal herramienta de prevención sigue siendo verificar la información antes de actuar.
Cómo prevenir el “cuento del tío”
Las autoridades recomiendan a las personas mayores y a sus familias adoptar algunas medidas de precaución para evitar ser víctimas de este tipo de engaños:
- Desconfiar de personas desconocidas que se presenten en el domicilio diciendo haber sido enviadas por familiares, amigos, bancos, empresas de servicios o organismos públicos.
- Verificar siempre la identidad de quien se presenta. Ante cualquier duda, llamar directamente al familiar, amigo o institución que supuestamente lo envió.
- No permitir el ingreso de desconocidos al hogar sin haber corroborado previamente quiénes son y por qué motivo concurren.
- Evitar comentar con extraños que se va a retirar dinero del banco o que se dispone de efectivo en la vivienda.
- No dejar dinero, tarjetas bancarias, documentación o elementos de valor a la vista de personas ajenas al entorno familiar.
- Si una persona insiste en ingresar al domicilio o genera presión para tomar una decisión rápida, cortar la conversación y pedir ayuda.
- Ante situaciones sospechosas, comunicarse de inmediato con la Policía o con un familiar de confianza.
El rol de la familia
Es importante que familiares y personas cercanas conversen periódicamente con los adultos mayores sobre estas modalidades de estafa. Conocer cómo actúan los delincuentes permite reconocer señales de alerta y reducir las posibilidades de ser engañados.
Una recomendación práctica es establecer una regla familiar: no entregar dinero, documentación ni permitir el ingreso de personas desconocidas sin consultar previamente con un familiar o persona de confianza.